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Del diagnóstico a la acción

Los medios de comunicación nos recuerdan con frecuencia que numerosos temas candentes (degradación del medio ambiente, enfermedades infecciosas emergentes, acceso a nuevos medicamentos...) requieren decisiones basadas en criterios científicos. 

  • Federico Mayor Menéndez

  • Presidente de la SEBBM

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os medios de comunicación nos recuerdan con frecuencia que numerosos temas candentes (degradación del medio ambiente, enfermedades infecciosas emergentes, acceso a nuevos medicamentos...) requieren decisiones basadas en criterios científicos. Es importante, por tanto, que existan (y se utilicen) los procedimientos de consulta adecuados entre los gobiernos y la comunidad investigadora, y también que los propios científicos puedan hacer oír su opinión en aquellos temas que lo demanden.

 

Las sociedades científicas pueden desempeñar un papel relevante en ambas vertientes. Un buen ejemplo a escala internacional son FEBS y EMBO (que celebran estos días en el congreso conjunto de París su 50 aniversario), que han tenido un notable impacto en el diseño de políticas científicas europeas y en difundir entre los ciudadanos los avances de la bioquímica y la biología molecular.

 

Como hemos reiterado muchas veces desde la SEBBM, la importancia de la I+D para el bienestar y el desarrollo económico de las naciones precisa un apoyo estratégico a largo plazo por parte de las Administraciones Públicas, con amplio consenso político. Esta es precisamente una de las conclusiones del recientemente publicado «Informe de expertos internacionales sobre el Sistema español de Investigación e Innovación», encargado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Otros apartados del mencionado informe se refieren a los necesarios cambios en la estructura de la carrera investigadora y a las reformas que permitan una mayor autonomía de gestión a universidades y organismos de investigación. Por otra parte, el «Informe Cotec 2014 sobre Tecnología e Innovación en España» destaca como muy preocupante el aumento de la edad media de nuestros investigadores y el que nuestro país continúe alejándose en sus indicadores de I+D de países de referencia en Europa, que durante estos años de crisis económica no han disminuido, sino aumentado, su inversión en investigación.

 

Debemos revertir cuanto antes estas tendencias. Es hora de transitar desde los diagnósticos a los tratamientos. Aunque en las últimas semanas se han producido acontecimientos positivos, como la resolución de diversas convocatorias del Plan Nacional y el lanzamiento de las próximas, siguen haciendo falta medidas de calado que permitan recuperar la confianza de la comunidad científica y poner las bases para un ritmo de crecimiento sostenido y sostenible de nuestro sistema de I+D.

 

 

Aprovecho esta Tribuna para agradecer a los miembros del Comité Organizador del XXXVII Congreso SEBBM en Granada su esfuerzo para que todos los asistentes al mismo podamos disfrutar estos días de septiembre del programa científico que han preparado, así como de las actividades satélite y de divulgación previstas en el magnífico entorno de esta ciudad. También para reconocer a los miembros de la Comisión de Admisiones y de la Junta Directiva que terminan ahora sus funciones, por su dedicación y por la excelente tarea realizada. Muchas gracias en particular a Enrique de la Rosa, Marta Cascante y Juan Luis Ramos como responsables durante estos últimos cuatro años de Grupos científicos, Cónsules y Patrocinadores, respectivamente, y a Isabel Varela Nieto, secretaria saliente, que entre otras muchas cosas ha impulsado de forma decisiva nuestras actividades de divulgación. La SEBBM seguirá contando con el consejo y buen hacer de todos ellos.


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