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Un nuevo impulso

La compleja relación entre ciencia y sociedad, el debate sobre cómo configurar las prioridades en investigación, y el propio papel de los científicos en estos procesos son temas de permanente actualidad.

  • Federico Mayor Menéndez

  • Presidente de la SEBBM

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a compleja relación entre ciencia y sociedad, el debate sobre cómo configurar las prioridades en investigación, y el propio papel de los científicos en estos procesos son temas de permanente actualidad. Quisiera incidir en algunas cuestiones que se han suscitado recientemente. En primer lugar, durante la campaña de las elecciones para el Parlamento Europeo, en la que el tema de la investigación ha tenido muy poco protagonismo en nuestro país, se ha planteado la cuestión de que los gastos de I+D civil no computen como déficit a efectos de cumplir los compromisos de estabilidad. Paradójicamente, Bruselas solo acepta ahora este tipo de cómputo para los estados más saneados que ya cumplen el objetivo de déficit. Esta medida, reclamada por el colectivo Carta por la Ciencia, ayudaría a evitar los fuertes recortes en diversos países y a poner unas bases sólidas para el futuro progreso de la Unión, y merecería el apoyo colectivo de los científicos europeos. En este sentido, un interesante artículo publicado por Julio E. Celis y J. Mariano Gago («Shaping science policy in Europe», disponible a través del portal http://www.sebbm.es) ha recordado cómo la acción conjunta y decidida de diversos líderes y organizaciones de investigadores hace una década permitió la creación del European Research Council para el apoyo a la ciencia básica de calidad. Como indican los autores, acaso este mismo éxito de alguna manera llevó a darse por satisfechos y a decaer en la presión por nuevos objetivos. Quizá sea la hora de revitalizar la Initiative for Science in Europe (ISE) y otras similares para que la voz de los científicos recobre peso a escala institucional.

Esta voz puede (y debe) incluir también aspectos de autocrítica y propuestas de reforma. En un artículo publicado por Bruce Alberts, Harold Varmus y otros científicos norteamericanos de primer nivel (Proc Natl Acad Sci USA 2014; 111: 5773-7) se delibera sobre cómo rescatar a la investigación biomédica estadounidense de los «defectos sistémicos» que, a su entender, están comprometiendo su sostenibilidad en el futuro. Con independencia de cuestiones más específicas de su país, debaten y proponen alternativas sobre cuestiones generales que deben hacernos reflexionar, tales como los efectos dañinos de la hipercompetición por fondos y por publicar en revistas de la mayor visibilidad en el rigor y planteamiento de la actividad científica; las crecientes exigencias de tareas regulatorias, administrativas y de búsqueda permanente de fondos, que distraen del verdadero foco del investigador; el difícil balance entre la presión por el retorno social de los fondos destinados a la I+D (tema que trata este número de la Revista SEBBM) y el énfasis en la potencial aplicabilidad de la investigación, por una parte, y el necesario apoyo a temas de alto riesgo y originalidad con impacto potencial a más largo plazo, por otro; las menguantes perspectivas de los jóvenes investigadores y la estructura de los grupos de investigación, etc. Todas ellas reflexiones pertinentes para una agenda de reformas con perspectiva sostenible.

A estas inquietudes sobre el medio y largo plazo, unimos en España la incertidumbre por temas muy inmediatos e imprescindibles para el sosiego y la adecuada planificación de nuestras actividades. A la fecha de escribir esta Tribuna, la comunidad investigadora está a la espera de que se produzca la anunciada resolución de la última convocatoria de proyectos de investigación del Plan Nacional, y de que ello vaya seguido de la inmediata puesta en marcha de la siguiente convocatoria, para así permitir recuperar a finales de este año los retrasos acumulados en la adjudicación de proyectos y en acciones de recursos humanos. No hacerlo así sería, en mi opinión, un duro golpe para la credibilidad del propio sistema.

Finalmente, quiero aprovechar esta Tribuna para animaros a todos, y en particular a los más jóvenes, a participar en el XXXVII Congreso SEBBM, que une al atractivo de su programa científico y de actividades satélite el celebrarse en una ciudad con el encanto de Granada.


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