A+ A-


Recordando a Quique (1962-2013)

Trabajador incansable, enamorado de la ciencia y de la investigación, emprendedor, imaginativo, valiente, generoso, amante de la música, divertido, amigo incondicional: Enrique Pérez Payá.


 

E

nrique (Quique) Pérez Payá entra en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Valencia en septiembre de 1985 como alumno interno en nuestro grupo de investigación. En esta época, un pequeño péptido (gramicidina A) es la estrella del laboratorio. Parecía que podía adoptar muchas conformaciones. Intentábamos desentrañar ese enigma y otras historias que se contaban, utilizando entre otras técnicas la cromatografía líquida de alta eficacia (HPLC), en el departamento de Química Física. Quique aprende la técnica e inicia una nueva línea para optimizar la separación de péptidos y proteínas por HPLC. Es trabajador, listo, obstinado, y obtiene buenos resultados. Entre bombas, cables e inyectores, se descuelga también ‘cupido’ por el laboratorio y conoce a una joven estupenda, (María Jesús, Susa) que hace la tesis en el grupo de polímeros. Unos años después forman una familia encantadora y con el tiempo llegan unos hijos maravillosos, Carla, Enric y Albert, que son el orgullo de su padre.

En 1988 iniciamos una colaboración con Jean Dufourcq (CRPP-CNRS, Burdeos) para introducir una sonda fluorescente en melitina (péptido de 26 aminoácidos). Mediante una reacción enzimática consigue modificar el péptido y caracterizar su interacción con membranas modelo y naturales. Es un experimentador concienzudo, cuidadoso e intrépido al que no le asusta tener que utilizar una técnica nueva por muy complicada que sea. Maneja la espectroscopía de fluorescencia en todas sus modalidades, el dicroismo circular, o programas para la obtención de estructuras moleculares, como si nada. Después de obtener el grado de doctor se traslada al laboratorio de Richard Houghten (Torrey Pines Institute for Molecular Studies, San Diego), para trabajar en un proyecto sobre ‘Diseño y síntesis de péptidos bioactivos utilizando quimiotecas combinatoriales sintéticas’. En poco tiempo aprende las estrategias de la síntesis y ensaya quimiotecas para identificar compuestos activos como dianas para diferentes procesos biológicos. El ritmo de trabajo es muy fuerte y su dedicación es total pero se acuerda también de sus amigos valencianos. Llama a Ismael Mingarro y le dice que se vaya a San Diego a trabajar con él unos meses. Nos envía análogos de gramicidina que ha sintetizado en horas extra. Su estancia en San Diego se prolonga tres años y es muy fructífera. Aunque es el primer autor en muchos trabajos, en otros es ya el último firmante.

Cuando Quique aterriza de nuevo en Valencia (enero 1996) su cabeza está cargada de proyectos, ideas, ilusiones, y la maleta llena de bolsitas, tubitos y artilugios para enseñárselos a las casas comerciales. Con mucho ánimo y esfuerzo consigue el material necesario, y llegan sus primeros proyectos, becarios y técnicos para trabajar en ellos (Marçal, Maite, Vicent, Belén, Tere, Puig, Gema, Ali,..), y las primeras colaboraciones con otros investigadores (Angel Messeguer, Antonio Ferrer Montiel, José Marcos, Luis Serrano, David Andreu, Ernest Giralt, Manuel Rico, Fernando Albericio, Bernardo Celda, Lola Peñarrubia, Jesús Salgado, Ismael Mingarro). Realiza estudios estructurales y diseño de péptidos bioactivos y se sintetizan péptidos mutantes de proteínas de movimiento de virus. Se preparan quimiotecas de péptidos y librerias de peptoides para identificar péptidos antifúngicos, péptidos de interés biomédico, moduladores de endotoxinas bacterianas, y dianas para regulación de apoptosis. Se diseñan peptidotecas conformacionalmente definidas para la búsqueda de péptidos con actividad antibacteriana y moduladores de metalochaperonas en plantas. Es ya una personalidad reconocida en química combinatoria.

Contagia su ilusión a los que trabajan con él, y a pesar de que la tarea es dura y las jornadas largas todos están contentos y satisfechos. Además de jefe exigente siempre está dispuesto a ayudar y es también un amigo para todos. Organiza reuniones de trabajo, comidas y excursiones donde se habla de ciencia, de música, de temas de actualidad, y donde también se hace deporte. Durante estos años (enero 1996 a junio 2002) compatibiliza la investigación con la docencia como Profesor Ayudante y Profesor Titular. Es un excelente profesor y se involucra en todo lo que se le pide. Empieza a ser consciente de que la docencia es tarea que consume muchas horas y que no puede dedicar todo el tiempo necesario a los proyectos en marcha y a otros que bullen en su cabeza. Se presenta a un concurso del CSIC y en julio de 2002 toma posesión como Investigador Científico, accediendo en abril de 2009 a Profesor de Investigación. Su labor científica se desarrolla en el Laboratorio de Péptidos y Proteínas (departamento de Química Médica, unidad asociada IBV/CSIC-Centro de Investigación Príncipe Felipe). Todos somos conscientes de la envergadura de las investigaciones que desarrolla en su laboratorio y las colaboraciones que mantiene (sus publicaciones superan los 140 artículos). Se implica en todos los asuntos que se le proponen en el CIPF, y pelea hasta lo indecible para mantener a su grupo activo y ayudar a otros, en el momento del debacle financiero que lleva al desmantelamiento de algunos laboratorios del centro.

Trabajador incansable, enamorado de la ciencia y de la investigación, emprendedor, imaginativo, valiente, generoso, amante de la música, divertido, amigo incondicional. Siempre estarás con nosotros. Nunca te olvidaremos.


¿Te ha gustado este artículo? Compártelo en las redes sociales: