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Del dicho al hecho

La comunidad científica es consciente de las dificultades económicas del país y debe aceptar reformas e implicarse en ellas.

  • Federico Mayor Menéndez

  • Presidente de la SEBBM

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a bioquímica y biología molecular es una de las grandes fronteras del conocimiento de nuestro siglo, tanto por el reto intelectual que implica desentrañar los complejos mecanismos vitales como por el potencial de sus aplicaciones. Diversas instituciones han recordado recientemente la importancia de nuestra disciplina (y de otras relacionadas del campo de las ciencias de la vida) para el desarrollo y el bienestar de la sociedad. Así, elNational Bioeconomy Blueprint, publicado por la Oficina del Presidente de Estados Unidos en abril de 2012, incide en que la bioeconomía, entendida como el conjunto de actividades impulsadas por la investigación y la innovación en las ciencias biológicas, es un segmento emergente con gran potencial de crecimiento y de beneficio social, por su impacto en la salud, las nuevas energías, el medio ambiente y la agricultura. 

Además del indudable interés del traslado de los avances tecnológicos y conceptuales de la biología molecular al mejor diagnóstico, prevención y tratamiento de las patologías humanas, la biotecnología desempeña un papel clave en la capacidad de convertir diversas materias primas renovables y residuos (forestales, agrícolas, industriales o urbanos) en alimentos, biocombustibles o biomateriales (Memorándum 12/97 de la Comisión Europea, 2012). Por otra parte, tanto los retos sociales recogidos en el Horizonte 2020 de la Unión Europea y en la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología y de Innovación 2013-2020, como las prioridades establecidas en el reciente Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016, permiten concluir que la investigación biomédica constituye hoy un elemento estratégico de primer orden para abordar el objetivo de «salud, cambio demográfico y bienestar». 

Por otra parte, las múltiples aplicaciones de la biotecnología y de las herramientas genéticas, genómicas y moleculares y el adjetivo bio aparecen reiteradamente en el contexto de otros retos relacionados con el ámbito de la seguridad y calidad alimentaria, la mejora y sostenibilidad de los recursos naturales (producción de biomasas y bioproductos) o la energía sostenible (bioenergía y biocombustibles). 

Existe también consenso en que, para hacer frente a estos retos, se requiere la formación y atracción de talento, fomentar la investigación transdisciplinar de vanguardia, esquemas estables de financiación y mecanismos ágiles de gestión, así como el estímulo a las empresas biotecnológicas emergentes. Sin embargo, las políticas reales y los compromisos presupuestarios, a nivel europeo y en particular a nivel español, no parecen responder a esos principios. Sin dudar de la buena voluntad y del esfuerzo personal de los responsables directos de nuestra I+D+i , lo cierto es que, en el momento de escribir esta Tribuna, se siguen acumulando recortes y retrasos en las convocatorias de proyectos y de recursos humanos del Plan Nacional, muchas universidades y el CSIC tienen perentorios problemas de financiación, el apoyo y el crédito a las empresas biotecnológicas emergentes sigue teniendo trabas que dificultan su singladura, se pospone la puesta en marcha de la Agencia Estatal de Investigación, etc. La carta enviada en febrero al Presidente del Gobierno por la COSCE, urgiendo una mayor coordinación entre ministerios y a una efectiva priorización de la ciencia, no ha tenido efectos prácticos hasta la fecha. 

No podemos seguir instalados en la incertidumbre y el pesimismo. No podemos seguir esperando a Godot. La comunidad científica es consciente de las dificultades económicas del país y debe aceptar reformas e implicarse en ellas. Pero para abordar con buen espíritu ese proceso, las administraciones públicas deben cumplir los compromisos con rigor y puntualidad, y convencernos con hechos de que se camina hacia una mejora efectiva del escenario de la investigación científica en nuestro país.


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