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Joan Guinovart. Presidente de la International Union of Biochemistry and Molecular Biology

El atril de Joan Guinovart admite múltiples miradas. A su labor al frente de un navío de la excelencia científica española, el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB), une una una voz crítica y constructiva con el sistema de política científica, al que pondría en constante revisión. Desde mediados de 2015, preside la International Union of Biochemistry and Molecular Biology (IUBMB), organización que agrupa 77 instituciones alrededor del mundo. La promoción del talento y la educación de las ciencias moleculares de la vida son sus prioridades.

  • Xavier Pujol Gebellí

¿Qué ánimo inspira su nuevo cometido?

La organización que presido desde agosto de 2015 desarrolla un amplísimo paquete de actividades que gozan de prestigio y tradición. Desde congresos y conferencias científicas a becas y ayudas para jóvenes investigadores pasando por la publicación de revistas científicas de impacto. Nada de eso debe quedarse en el tintero.

 

O sea, ¿que nada va a cambiar?

La IUBMB es la gran organización mundial f or mada por 77 instituciones de otros tantos países dedicadas a la promoción y el desarrollo de la bioquímica y la biología molecular. O, lo que es lo mismo, las ciencias moleculares de la vida. Se relaciona, por tanto, con todo lo que atañe a una visión moderna de la biomedicina del futuro. Eso no puede ni debe cambiar, aunque sí debe evolucionar

 

¿En qué sentido?

Cuando se fundó la IUBMB, en 1955, ni la ciencia ni tampoco las condiciones geopolíticas tenían que ver con las actuales. En su origen, la IUBMB fue el gran paraguas de las grandes reuniones científicas de un área, la biomédica, que empezaba a sentar las bases del futuro. El conocimiento adquirido y la tecnología disponible hoy en día multiplica por mucho el existente entonces. Por otro lado, el clima de Guerra Fría imperante ofrecía a los congresos y reuniones de la Unión una de las pocas puertas abiertas al intercambio científico entre Este y Oeste. Hoy manda la globalización y nuestros congresos han perdido la trascendencia de antaño.

 

Los congresos, ciertamente, hace años que cambiaron de filosofía.

Exactamente, pero eso no significa que no sean un lugar en el que se dan interacciones importantes entre científicos. En nuestro caso, son también una oportunidad para científicos de países menos desarrollados para pasar revista a los temas más actuales, tener una visión más global de cómo está su área y contactar con personalidades con las que de otra forma difícilmente podrían.

 

¿Qué grandes líneas marcarán su mandato?

El objetivo es concentrar las iniciativas de la IUBMB en puntos estratégicos con el mayor impacto posible para la comunidad científica de las áreas más alejadas de los grandes circuitos científicos.

 

Ha declarado que la educación va a ser una de sus líneas prioritarias.

En el ánimo de la IUBMB está la organización de una gran conferencia de educación bajo la dirección de Bruce Alberts, antiguo presidente de la National Academy of Sciences y probablemente el mayor impulsor de nuevas metodologías para la enseñanza de las ciencias. La bioquímica y la biología celular se ha convertido en el lenguaje común de las disciplinas que conforman las ciencias de la vida y duplica el volumen de conocimientos relevantes cada cinco años. Hay que revisar cómo se enseña para que sea mucho más atractiva

 

¿Ahora no lo es?

En la mayoría de los casos nos limitamos a hinchar el temario con las nuevas aportaciones. Eso nos resta visión y explica en parte la falta de vocaciones científicas. La ciencia no es el resultado de una revelación sino el resultado de una experimentación, algo que hay que introducir en una enseñanza basada cada vez más en la experiencia.

 

 

¿El modelo actual está agotado?

En parte, así es. En los últimos años hemos asistido a una auténtica revolución en conocimiento y tecnología y la enseñanza de la bioquímica no debe quedarse al margen. 

 

¿Deben reescribirse los libros de texto?

Exactamente, y sobre todo la enseñanza. Tenemos la oportunidad de sentar las bases de nuevos métodos basados en la experiencia, los tópicos imprescindibles y actualizar contenidos.

 

Su segunda línea prioritaria son las escuelas de la IUBMB.

Entiendo que debe ser una de las grandes líneas estratégicas de la IUBMB. De ahí nuestro interés por potenciar nuestras escuelas como las que se están celebrando en Sudáfrica, Sudamérica, Sudeste Asiático o China, que se dirigen esencialmente a investigadores de sus respectivas áreas de influencia geográfica.

 

¿También hay que darles un nuevo aire?

Hoy por hoy, difícilmente la IUBMB puede competir con las grandes series de reuniones internacionales. Ni con los grandes congresos científicos generalistas ni con los más especializados y de acceso restringido. Pero sí podemos competir es en áreas muy específicas, en particular aquellas que se dirigen a los más jóvenes.

 

¿Cómo?

Las escuelas representan una oportunidad única para zonas excluidas de los grandes circuitos científicos internacionales para que los jóvenes tengan la oportunidad de interaccionar con investigadores de prestigio internacional. 

 

Parece como si la IUBMB hubiera cambiado de foco.

Ahora mismo ya no tiene sentido favorecer las relaciones Este-Oeste como durante la Guerra Fría. Pero sí lo tiene, y mucho, facilitar la interacción Norte-Sur, el intercambio entre regiones donde la ciencia está plenamente desarrollada y aquellas donde no hay apenas sistema de ciencia y tecnología.

 

De ahí que el número de instituciones adscritas a la IUBMB no deje de crecer.

Así es, estamos impulsando la creación de nuevas sociedades de bioquímica y biología molecular o equivalentes en todo el mundo y su integración en la comunidad científica internacional. Es una manera de contribuir a la modernización de sus estructuras científicas y, al mismo tiempo, también del propio país. Algunos de los congresos y reuniones científicas se van a celebrar justamente en estos países menos favorecidos con la idea de generar un impacto positivo en su sociedad.

 

Actuar de motor, por tanto.

Hemos constatado que en aquellos países donde se celebra un congreso internacional inmediatamente se despierta un cierto interés político, incluso gubernamental, por la actividad. No es extraño que ministros o incluso jefes de estado apoyen públicamente el congreso.

 

¿En esa línea se inscribe el gran congreso científico en ciernes de la IUBMB?

En efecto. Se celebrará en Lisboa en 2021. La capital lusa es de los pocos lugares del mundo con un vínculo histórico de relación con todos los continentes. En su organización van a participar todas las grandes sociedades regionales, esto es América, Europa, Asia, África y Oceanía.

 


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