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Revista: El Sistema de Ciencia y Tecnología


Reformar las universidades: cambiar los incentivos

La sociedad del conocimiento, que ha comenzado a emerger a finales del siglo XX, es el resultado de reconocer como motor principal del desarrollo la investigación, el desarrollo y la innovación. 

  • Daniel Peña

  • Exrector de la Universidad Carlos III. Director del Institute UC3M-BS of Financial Big Data

INTRODUCCIÓN

La sociedad del conocimiento, que ha comenzado a emerger a finales del siglo XX, es el resultado de reconocer como motor principal del desarrollo la investigación, el desarrollo y la innovación. La investigación es el desencadenante de la creación de conocimiento que, en la gran mayoría de los países, se realiza principalmente en las universidades. Esto ha llevado a muchos países europeos a un replanteamiento de sus sistemas universitarios públicos, promoviendo cambios en su regulación que reconocen sus características específicas, diferenciadas de otras partes de las Administraciones Públicas. En consecuencia, la mayoría de los países europeos en los últimos 25 años han ido transformando su sistema universitario para hacerlo más flexible, internacional y competitivo. Este movimiento no se ha producido en tres de los países del sur de Europa que han padecido con mayor crudeza la crisis económica: Grecia, Italia y España.

 

En el caso de España, el excelente informe Bricall en el año 2000, ya puso de manifiesto muchos de los problemas de las universidades españolas pero, lamentablemente, no fue tenido en cuenta por los responsables políticos. Desde entonces, se ha debatido mucho sobre el necesario cambio de las universidades pero, a pesar de nuestra incorporación al espacio europeo de educación superior, los avances han sido muy escasos y, en algunos aspectos, se ha retrocedido por el desastroso manejo de la crisis por las autoridades ministeriales. Varios informes recientes como Tarrach (2011) y Mirás (2013), impulsados desde el Ministerio de Educación, o el informe Grau (2014), a solicitud de la CRUE, han puesto de manifiesto la necesidad urgente de reformas. Otros trabajos han presentado diagnósticos y propuestas de cambios, como los patrocinados anualmente por la Fundación CyD desde 2004 y los elaborados por la Fundación Alternativas (Peña, 2010) o la Fundación BBVA (Pérez y Serrano, 2012). 

 

 

La gran mayoría de estos informes señalan los problemas fundamentales de nuestro sistema universitario: la gobernanza, la selección del profesorado, la rigidez de nuestro sistema docente, la escasa y mal distribuida financiación de las universidades y el localismo y la falta de internacionalización. La tesis que defiendo en este trabajo es que para resolver estos problemas se requieren ciertos cambios legales pero, sobre todo, modificar también el sistema de incentivos vigente.

 

Este artículo se basa en un reciente informe realizado para la Fundación CyD por cinco rectores y exrectores de universidades públicas españolas (Peña, 2016). El informe parte de los diagnósticos previos ya citados y propone los cambios mínimos que habría que realizar en la Ley de Universidades (LOMLOU, para simplificar en adelante), así como las actuaciones que, tanto el Ministerio de Educación como las CCAA responsables de las universidades, deberían emprender para mejorar el sistema universitario cambiando los incentivos. En las secciones siguientes se resumen las medidas principales propuestas en este informe. 

 

 

CAMBIOS LEGALES

Los cambios en la LOMLOU que se proponen se refieren únicamente a tres apartados:

 

Gobernanza. Flexibilizar la elección del rector, eliminando el requisito de ser profesor de la propia universidad y permitiendo su elección por un patronato que asume las competencias del consejo social, pero con un contenido profesional y no político. Tendrá mayoría de miembros externos, elegidos por su trayectoria e independencia entre una lista propuesta por la universidad. También, debe flexibilizarse la elección de los decanos. Hay que reducir el tamaño del claustro y modificar su composición para que actúe como órgano consultivo y de control del equipo de gobierno. 

 

Profesorado. Debe exigirse la publicidad de todas las plazas universitarias, que aunque ya se estableció en la LOU, no se ha cumplido con carácter general. Debería modificarse el procedimiento de acceso de los profesores universitarios funcionarios, manteniendo la acreditación no presencial para los profesores contratados. Sin embargo, para los profesores funcionarios se considera necesario un método de acreditación que contenga pruebas presenciales y asegure la selección de los mejores en un número acorde con las necesidades del sistema. Se señala también la necesidad de ampliar la flexibilidad de las universidades sobre las condiciones de trabajo de su profesorado.

 

Financiación. Se propone un sistema de financiación básica y otro dependiente de resultados evaluables, que debe alcanzar, al menos, el 25% de la financiación total y que será establecido tanto por el Estado como por las CCAA. 

 

Estas modificaciones legales no requieren una nueva ley de universidades sino pequeñas adaptaciones de la LOMLOU actual. Para que puedan tener éxito es imprescindible acompañarlas por un adecuado sistema de incentivos impulsado por el Estado y las CCAA. 

 

INCENTIVOS

Respecto a la gobernanza es poco probable que las universidades apuesten por cambiar el equilibrio de poderes actual sin incentivos claros para hacerlo. Es imprescindible, en consecuencia, apoyar a las universidades que elijan un cambio de gobernanza más abierto y profesional. Los incentivos pueden ser económicos, como financiar programas especiales de mejora de su calidad y competitividad, pero también no económicos, dotándolas de mayor autonomía para gestionar las carreras académicas y administrativas de todo su personal. Para ello, podría utilizarse la política ensayada con éxito en algunos países europeos, como ha sido el caso en Portugal y Alemania, de permitir que ciertas universidades, con carácter experimental, exploren formas de organización y funcionamiento distintas de las previstas con carácter general en la ley.

 

 

Es necesario modificar la filosofía del control de calidad de los títulos y reestructurar las actividades y funciones de la ANECA. Su principal misión debe ser evaluar los sistemas internos de calidad de las universidades mediante comisiones: (a) completamente externas y con representación internacional; (b) con criterios lo más objetivos que sea posible. Sus resultados deben ser públicos, con gran difusión y tener consecuencias para la financiación de las universidades. Si la evaluación es favorable, la universidad será acreditada por un periodo definido y se autorizará automáticamente la impartición de nuevos grados y másteres. Finalizado este periodo, se hará una evaluación de los resultados. Las acreditaciones a priori de grados y másteres solo serán necesarias para las universidades que no tengan sistemas de calidad validados por la ANECA. Por otro lado, únicamente deben autorizarse programas de doctorado cuando exista un equipo de profesores con calidad acreditada para dirigir tesis doctorales de calidad homologable en Europa. Los criterios a utilizar deben ser simples y similares a los utilizados en los países del norte de Europa. 

 

Debe darse autonomía docente a las universidades cuando se demuestre la calidad y seriedad del sistema que han establecido y aplicar controles rigurosos solo a las universidades que no sean capaces de establecer mecanismos adecuados de control. No puede concebirse una situación más absurda que la que ocurrió en España con la primera acreditación de títulos de Grado por la ANECA, en 2008, cuando las mejores universidades del país recibieron acreditaciones negativas o condicionadas de sus títulos hechas por comisiones formadas por profesores de calidad media menor que aquellos a los que tenían que evaluar. La programación de nuevos estudios en las universidades con sistemas de calidad acreditados debería ser aprobada exclusivamente por la universidad, sin mediación de agencias, y con acuerdo del gobierno competente. La acreditación de una institución garantizará que todos los títulos impartidos por ella tengan la validez de los títulos oficiales. 

 

La justicia y eficacia de nuestro sistema universitario requiere revisar los cambios desastrosos introducidos en el sistema de becas en los últimos años para avanzar en una estrategia de promoción de la equidad: mayor dotación económica de los paquetes de ayudas, garantizando la igualdad de oportunidades con criterios claros y rapidez en la concesión. Es necesario ampliar el sistema de ayudas para grado mediante becas, mientras que para másteres y doctorados puede implantarse un sistema mixto de becas y préstamos para estudiantes en función de las necesidades.

 

Respecto al profesorado, es urgente olvidar el concepto de tasa de reposición en las universidades públicas y sustituirlo por techos de gasto de personal (Capítulo I). Al mismo tiempo el Estado y las CCAA deberían establecer programas para mejorar la plantilla de las universidades, apoyando a aquellas que apuesten por la contratación internacional abierta y con criterios de calidad. En esto habría que aprender de la política del gobierno de Cataluña, que ha seguido en los últimos años políticas mejores que las del resto del Estado, utilizando con inteligencia incentivos para mejorar el profesorado, como el sistema ICREA, así como otras acciones promovidas desde el gobierno de la Generalitat, como el Programa Serra Hunter de apoyo a la incorporación de profesorado en las universidades catalanas. 

 

En particular, debe evitarse la endogamia y el localismo que, con pocas excepciones, prevalece en las contrataciones de profesorado en las universidades. Un primer paso es que el Ministerio promueva una página web, o un mecanismo de información ágil similar, que garantice la difusión de todas las plazas con un registro general actualizado de todos los concursos en las universidades públicas, a cualquier nivel para promover la publicidad de las ofertas en toda España, Europa y en el ámbito universitario internacional, así como promover la adhesión de las universidades al “Charter & Code” y a la “HRS4R”, como expresión de las mejores prácticas de contratación. 

 

Además de los programas existentes, se debería establecer un programa nacional tipo ICREA o Ikerbasque para la contratación internacional de profesores e investigadores universitarios. Por otro lado, hay que simplificar y agilizar los mecanismos existentes para facilitar la incorporación de profesorado de excelencia de centros extranjeros a la plantilla de las universidades. 

 

La contratación inicial del profesorado debe cuidarse especialmente diseñando un mecanismo parecido al tenure-track, de modo que no existan restricciones de acreditación para la contratación inicial y donde los requisitos de calidad se exijan a lo largo del periodo.

 

En el ámbito de la financiación hay que asegurar que al menos el 25% de la financiación pública de las universidades se produzca a través de programas estatales o de las CCAA, basados en evaluaciones externas de su actividad en función de resultados medibles. Financiar las universidades a partir de programas plurianuales basados en objetivos y resultados. Utilizar en todo caso como uno de los criterios principales la calidad del profesorado contratado por cada universidad. Italia ya ha dado pasos en esta dirección condicionando el nivel mínimo de financiación a la evaluación de los resultados.

 

CONCLUSIÓN

Existe una abrumadora evidencia empírica de que el desarrollo futuro de un país depende de su capacidad para generar nuevo conocimiento y utilizarlo de forma efectiva. Esto exige universidades abiertas al mundo, capaces de competir en la atracción de talento y la generación de conocimiento en el espacio europeo. 

 

Hay que flexibilizar el marco legal para que las universidades puedan establecer su estrategia y medir sus avances dentro del espacio europeo de educación superior, en el que estamos integrados. Las autoridades educativas deben olvidar el localismo y aprender de las numerosas experiencias de mejora que se han realizado en los países europeos más avanzados. 

 

Las propuestas que aquí se presentan pretenden reforzar la autonomía de las universidades y su flexibilidad de gestión para que puedan cumplir mejor la misión que tienen encomendada por la sociedad. Esta misión requiere apoyar sin fisuras la libertad académica e investigadora de los profesores para que formen ciudadanos críticos y responsables que sean capaces de construir una sociedad mejor.

 

AGRADECIMIENTOS

Estoy en deuda con mis compañeros en la Comisión de rectores creada por la Fundación CyD para la redacción del informe: Jaume Casals (Universitat Pompeu Fabra), Vicente Gotor (Universidad de Oviedo), Daniel Hernández (Universidad de Salamanca) y Francisco Mora (Universidad Politécnica de Valencia). Los comentarios de Luis Sanz-Menéndez han contribuido a mejorar este artículo.

 

PARA LEER MÁS

Bricall JM, et al (2000). Informe Universidad 2000. CRUE. http:// www.oei.es/historico/oeivirt/bricall.htm 

 

Grau FX. (2014). La Universidad Pública Española. Universidad Rovira i Virgili. http://www.observatoriuniversitari.org/es/files/2014/05/ ComoGobernar.pdf.

 

Mirás T, et al (2013). Propuestas para la reforma y mejora de la calidad y eficiencia del sistema universitarios español. MECD. http://www. mecd.gob.es/prensa-mecd/actualidad/2013/02/20130215-comisionexpertos.html 

 

Peña D (2010). Propuestas para la reforma de la universidad española. Fundación Alternativas. http://www.fundacionalternativas.org/public/storage/ publicaciones_archivos/0d80701113a8c72de4e4a19294b5d64f.pdf.

 

Peña D, et al (2016). Acciones para mejorar el sistema universitario español. Fundación CyD. http://www.fundacioncyd.org/ 

 

Pérez F y Serrano L (2012) Universidad, universitarios y productividad en España. Fundación BBVA http://www.fbbva.es/TLFU/dat/ DE_2012_universidad_universitarios.pdf.

 

Tarrach et al (2011). Audacia para llegar lejos: universidades fuertes para la España del mañana. MEC. https://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/web/descargas/informe-finaleu2015.pdf.

 


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