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A nuestros amigos catalanes

La SEBBM se encuentra en deuda con sus socios catalanes, como asimismo con sus socios del resto de España. Entre todos hemos conseguido que la SEBBM sea hoy una de las sociedades científicas más respetadas y admiradas dentro y fuera del país.

  • Miguel Ángel de la Rosa

  • Editor de SEBBM

En estos tiempos graves e inciertos, de pesares y temores por la situación política, económica y social en Cataluña, la revista SEBBM quisiera expresar su sincero agradecimiento a los socios de la SEBBM en aquellas tierras del litoral mediterráneo por su contribución inigualable al desarrollo de la Bioquímica y Biología Molecular española en las últimas décadas. Como pieza integral del sistema estatal de I+D+I, no cabe duda de que el prestigio y reconocimiento internacional de los que hoy goza la ciencia española serían impensables sin el buen y mucho hacer de Cataluña. 

 

El agradecimiento a nuestros colegas catalanes toma un carácter muy especial cuando atendemos al desarrollo de nuestra Sociedad, la SEBBM, y de su revista, SEBBM. No podemos olvidar (y de hecho no olvidamos) el extraordinario impulso y carácter renovador, el soplo de aire fresco y aluvión de ideas que supuso la llegada de Joan Guinovart a la presidencia de la SEBBM en 1996, el mismo año en que tuvo lugar con enorme éxito la organización bajo su liderazgo del segundo congreso FEBS en nuestro país y, en concreto, en Barcelona. Sus cuatro años al frente de la SEBBM se caracterizaron por una actividad inusitada, con el desarrollo de los grupos científicos especializados y la consiguiente reestructuración de los congresos anuales para facilitar las reuniones de los mismos; la apertura de relaciones con las sociedades bioquímicas latinoamericanas y la implantación de las conferencias Luis Leloir y Hermann Niemeyer en los congresos de la Sociedad; el fomento del mecenazgo y el acercamiento a fundaciones y empresas; la consolidación de nuestra presencia en foros e instituciones nacionales e internacionales, como COSCE, IUBMB, FEBS, PABMB, etcétera. El crecimiento exponencial del número de socios, en particular, fue todo un hito, en cuya consecución resultó esencial la creación del cuerpo de “cónsules”, representantes de la SEBBM repartidos por todo el territorio, con el proselitismo y la captación de nuevos miembros como objetivo. Su bien conocido lema “2000 [número de socios] para el 2000 [año]” resultó crucial, por no decir providencial, en la explosión que disfrutó la Sociedad hasta alcanzar la cifra actual de casi 4.000 socios. 

 

Con todo, el mayor logro de Joan fue la transformación del por entonces denominado Boletín en una auténtica revista, SEBBM, que ahora tiene entre sus manos (o en la pantalla del ordenador). Fue una aventura costosa, con sobresaltos y rachas peligrosas, un reto titánico al que supo hacer frente rodeándose de un reducido grupo de colaboradores —Jaume Estruch, responsable de la editorial Rubes, y Xavier Pujol, periodista científico, entre otros— y capitanearlo con ilusión, generosidad y confianza hasta la meta final durante todos aquellos años de definición de política editorial, de reformas de estructuras y formatos, de lanzamiento y estabilización de la nueva revista. Fue un proyecto innovador diseñado, elaborado y liderado por catalanes desde Cataluña, un proyecto hecho realidad con una línea editorial inequívoca: el conseguir que la revista SEBBM fuera no solo la seña de identidad y tarjeta de presentación de la SEBBM, sino el órgano transmisor de las preocupaciones, ideas y propuestas de la Sociedad ante los responsables y dirigentes políticos. Con creces se cumplió el objetivo. 

 

La SEBBM se encuentra en deuda con sus socios catalanes, sin duda, como asimismo en deuda se encuentra con sus socios del resto de España. Entre todos hemos conseguido que la SEBBM sea hoy una de las sociedades científicas más respetadas y admiradas dentro y fuera del país. Con la ciencia como bandera y estandarte, como motor dinamizador de la evolución social del hombre, como instrumento socioeconómico de integración, hacemos llegar el más profundo reconocimiento a nuestros amigos catalanes. 

 


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