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DECIDES... ¡decidimos!: la Ciencia española necesita valiente

La falta de conciencia política sobre la verdadera importancia de la Ciencia, el lugar que queremos ocupar y hacia dónde queremos llevar nuestro talento investigador aboca al sistema de I+D+i español a una situación de incertidumbre, riesgo, de debilidad casi permanente. El informe DECIDES, elaborado por COSCE, recoge propuestas, muchas de ellas anunciadas en repetidas ocasiones, “y que podrían solucionar algunos de los muchos problemas que tiene el sistema español de investigación”.

  • Ismael Gaona Pérez

 

Prioridad, valentía, apuesta… La Ciencia en España —desde dentro, desde sus resortes organizativos, estructurales, humanos— necesita ayuda. Pero no coyuntural, sino un empujón constante, en el tiempo. No valen las inercias. Nuestro sistema de I+D+i necesita, sencillamente, una rigurosa toma de conciencia por parte de nuestros decisores y gestores políticos.

 

El informe DECIDES, demoledor en su texto, echa sal a una herida que no termina de cerrarse. No hay nada nuevo bajo el sol, según sus autores, y en el documento  —como así indican— se revela la situación de debilidad “preocupante” que presenta el sistema de ciencia en España. Debilidad, por cierto, para la que no hay excusas. Eso dicen. Y así es. Tan real como que la disculpa para reducir la financiación pública de la investigación científica a unos niveles muy inferiores a los de 2008 por mor de la crisis económica ya no vale.

 

Pese a las continuas dotaciones presupuestarias queda claro que el bajo nivel de ejecución de los dineros —por debajo del 30% anual— es un termómetro de fiabilidad extrema. ¿Qué hacer? ¿Cómo hacerlo? No hay una gestión eficiente de los recursos económicos, humanos, etcétera; estos recursos para colmo son deficientes y, como si fueran fichas de dominó, esta situación termina por afectar a la comunidad investigadora, abocada a la falta de operatividad.

 

 

Hoy, como se apunta, el resultado de esta falta de “conciencia” es un sistema científico bajo, carente de recursos financieros y humanos “con unas estructuras, instrumentos y normativas de gestión que dificultan el desarrollo de la actividad investigadora hasta límites insospechados”.

 

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN

Efectivamente, el informe DECIDES insiste en su perenne llamada de atención de años atrás y subraya que la “pasividad e indiferencia política y la ineficiencia en la gestión de la actividad científica han llevado a la ciencia española al borde del colapso”. Por ello, y para poner fin a esta situación, es necesario tomar medidas urgentes a todos los niveles.  ¿Cuáles?

 

Los autores de DECIDES ponen el foco en las excesivas trabas burocráticas y administrativas que lastran el sistema español de investigación. Es un lujo que nuestra masa investigadora invierta su tiempo en justificar proyectos, contabilizar facturas, etcétera. Es cierto que esta “excesiva burocratización ha llegado a hacer casi imposible la ejecución de los menguados recursos asignados a la actividad investigadora pública. Por ello, eliminar estas trabas es la solución a este desatasco. Se podría incluir en esta medida un nuevo giro de tuerca a los objetivos, estructura y funcionamiento de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), “o del nuevo instrumento que la sustituya  para que termine adaptándose a las necesidades del sistema español de investigación.

 

Otras propuestas tienen como objetivo fijar un cronograma de convocatorias, “una programación cierta y duradera”. O lo que es lo mismo, que sean lo menos variables posibles.  Lograr la consolidación de un sistema de información que permita a los investigadores conocer detalladamente la programación y ejecución de los fondos asignados a la investigación, con un mayor debate público sobre el estado de nuestro sistema de Ciencia e Investigación; estimular la eficiencia y la eficacia en el desarrollo de la actividad investigadora  y facilitar la toma de decisiones de científicos, empresarios, políticos y agentes que puedan contribuir a introducir cambios en el modelo español de desarrollo económico y social, son otras medidas a adoptar, según advierten los autores de DECIDES.

 

Y uno de los más importantes: que los resultados, “sin duda ya destacables, de la investigación pública” reviertan en el desarrollo económico y bienestar social. Solo de esta forma —desde una perspectiva de la utilidad— se podrá justificar el mantenimiento de una actividad investigadora que genere riqueza y asegure beneficios para todos los ciudadanos.

 

En el informe DECIDES 2018 han participado Aurelia Modrego (coordinación), profesora de Economía de la Universidad Carlos III; Igor Campillo, doctor en Físicas, director de Euskampus en la Universidad del País Vasco; Juan Mulet, doctor ingeniero en Telecomunicaciones; Clara Eugenia Núñez, profesora de Historia e Instituciones Económicas de la UNED; Eduardo Oliver, científico posdoctoral del CNIC; Cristina Pujades, profesora e investigadora del departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universidad Pompeu Fabra.

 


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