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Revista: 50 AÑOS DEL CONGRESO FEBS EN MADRID 1969-2019


Recuerdos de la VI Reunión de FEBS

De faits qui alors avaient secoué le monde, il n´était plus question.

M. Yourcenar. (L´œuvre au noir)

[De hechos que entonces habían sacudido el mundo, ya no se hablaba.

M. Yourcenar. (Opus nigrum)]

  • Carlos Gancedo

  • Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols, CSIC-UAM Madrid

  • Juana M. Gancedo

  • Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols, CSIC-UAM Madrid

Al evocar lo que fue la 6a Reunión de FEBS en 1969 nos podemos preguntar si es posible transmitir las sensaciones de los que participaron, hace cincuenta años, en la organización de esa reunión. El mundo ha cambiado tanto desde entonces que para bastantes personas puede ser difícil imaginar un tiempo en el que no existían el e-mail, en el que hablar por teléfono con algunos lugares podía suponer largas esperas, un tiempo en el que circular por Europa requería visados, a veces difíciles o imposibles de conseguir. Sin embargo no parece inútil recordar esa reunión que, inesperadamente, estuvo influida por los acontecimientos de la “gran historia”. 

 

LOS ANTECEDENTES

La Federation of European Biochemical Societies (FEBS), de la que la SEBBM fue miembro fundador, entonces como SEB, existe oficialmente desde el 1 de enero de 1964. Ya en marzo del mismo año, se celebró en Londres la primera de una serie de reuniones (meetings) que años después, en 2004, pasarían a llamarse congresos. Dos de estas reuniones, curiosamente consecutivas, fueron afectadas, aunque en desigual manera, por la situación política de los países anfitriones. La primera fue la de Praga en 1968 y la segunda la de Madrid en 1969. 

 

La primera mención oficial a la reunión de 1969 aparece en un cuadernillo de la SEB titulado Estatutos, en el que con fecha de 20 de febrero 1966 se escribe: ”La FEBS ha organizado reuniones anuales en Londres y Viena. La de este año será en Varsovia. La SEB tiene en proyecto el organizar en Madrid la reunión de la FEBS del año 1969”. Es el anuncio de un proyecto atrevido si se tiene en cuenta que la SEB solo cuenta en ese momento con cincuenta socios ordinarios y cuarenta y siete adheridos. Pero en la Junta Directiva de la SEB había personas con gran determinación y un cierto espíritu de misión. Creían firmemente que, para contar entre las sociedades de bioquímica europeas con cierto peso, la SEB necesitaba hacer una aparición pública mostrando, si no su potencia, sí su potencialidad.

 

El proyecto se presentó a FEBS y fue aprobado por su Council en la IV Reunión, celebrada en Oslo en 1967. Inmediatamente se comenzó a trabajar en el proyecto y en la reunión de Praga se repartió un anuncio entre los asistentes. Llegados a Praga en julio de 1968 desde la República Federal de Alemania, donde estábamos haciendo nuestro post-doc, tuvimos una primera información de la reunión que se estaba organizando en Madrid. La V Reunión de FEBS en Praga se celebró sin aparentes interferencias políticas, pero la tensa atmósfera era evidente. Un mes después, el 20 de agosto por la noche, los ejércitos de los países del Pacto de Varsovia, con excepción del de Rumanía, invadían Checoslovaquia y terminaban brutalmente el experimento del socialismo con rostro humano que había generado tantas esperanzas. 

 

 

LA REUNIÓN DE MADRID, EN PELIGRO DE CANCELACIÓN

Los sucesos de Mayo de 1968 tienen su eco en España produciéndose huelgas y encierros estudiantiles que se prolongarán en 1969. El 17 de enero, en Barcelona se produjo un asalto al Rectorado -las noticias informan de “intento de defenestración” del Rector- y la colocación de dos banderas rojas con la hoz y el martillo. En Madrid, detienen a varios estudiantes y la sospechosa muerte de uno de ellos, estando bajo custodia policial, produce importantes manifestaciones. Ante su incapacidad para calmar la situación, el gobierno declara el 24 de enero el estado de excepción apareciendo el Decreto-ley correspondiente en el BOE del día siguiente: ”Acciones minoritarias, pero sistemáticamente dirigidas a turbar la paz de España y su orden público, han venido produciéndose en los últimos meses … obligan al Gobierno, en cumplimiento de su deber, a poner en práctica medios eficaces y urgentes que corten esos brotes y anomalías de modo terminante… Por tanto, se hace uso de los recursos que la Ley establece, … DISPONGO … Durante el plazo de tres meses, contados desde la publicación del presente Decreto-ley, se declara el estado de excepción en todo el territorio nacional, quedando en suspenso los artículos doce, catorce, quince, dieciséis y dieciocho del Fuero de los Españoles …”. Esos artículos afectaban a la libertad de residencia, de expresión, reunión y asociación y a las detenciones y registros. Nótese que esas libertades no tenían nada que ver con las que, con igual nombre, se garantizan en un estado de derecho como el actual. Puesto que la fecha de la reunión de FEBS era del 7 al 11 de abril resultaba que el estado de excepción estaría todavía vigente en ese momento. Dado que la situación española se seguía con interés en el extranjero y que los científicos no son ajenos a los acontecimientos políticos, la medida gubernamental hizo que en algunas Sociedades de FEBS surgieran acciones de oposición a la celebración de la reunión en un país en el que la policía pudiese acceder libremente a recintos universitarios. Lógicamente esos movimientos produjeron una honda preocupación entre los organizadores y en el seno del Comité Ejecutivo de FEBS. Los organizadores iniciaron rápidamente contactos con importantes científicos a través de dificultosas llamadas telefónicas para recabar apoyo para la reunión; Ochoa, Krebs y Lynen, entre otros, tuvieron un gran papel en esas gestiones. 

 

Por su parte, el Ejecutivo de FEBS envió a Madrid en febrero al Secretario General, Henry R.V. Arnstein, y al Tesorero, Prakash Datta, para examinar in situ la situación. Resultado de esa visita fue un informe destinado a las sociedades constituyentes de FEBS en el que, entre otros asuntos, se resaltaba que “FEBS es una organización apolítica con sociedades miembros en países con sistemas políticos diversos desde Portugal a Bulgaria o Israel. El permitir que consideraciones puramente políticas determinen el lugar de las reuniones sentaría un peligroso precedente para la salud futura de la sociedad”. El informe establecía las siguientes condiciones como necesarias y suficientes para la celebración de una reunión de la FEBS: 1) libertad para todos los participantes extranjeros de entrada y salida del país, 2) absoluta libertad de expresión en asuntos científicos (durante la reunión no se tratarán oficialmente aspectos políticos, religiosos o raciales), 3) libertad de movimientos en la ciudad para todos los participantes tanto extranjeros como del país organizador. Aunque carecemos de información sobre gestiones realizadas ante las autoridades españolas por parte de los organizadores locales, éstas habían garantizado las condiciones mencionadas para la reunión de FEBS en Madrid.

 

Sobre las interferencias políticas en las actividades científicas se trató en la reunión del Council que se celebra siempre durante los congresos FEBS. En general las Sociedades estuvieron a favor de separar las cuestiones políticas de las científicas y, como es fácil de comprender, las de los entonces denominados “países del Este” se mostraron particularmente a favor de esta separación. Y esto ha sido una constante en FEBS que ha beneficiado a numerosos científicos, en un tiempo en que la libre circulación en Europa no era algo evidente.

 

Afortunadamente para los organizadores, a fin de marzo se levantó el estado de excepción en todo el territorio nacional, una vez “Desaparecidas las circunstancias que motivaron la declaración”.

 

TRABAJO ENTRE BASTIDORES

Los autores de este artículo llegaron a Madrid a principios de enero de 1969 y al reincorporarse al Instituto de Enzimología en el CIB encontraron una buena parte del Instituto dirigido por Alberto Sols ocupada de diversas formas en las tareas de coordinación y organización de variadas actividades encaminadas a que la reunión transcurriese de forma impecable.El edificio del CIB, pieza clave en el desarrollo de la bioquímica y biología molecular moderna en España, fue también cerebro y corazón de la 6a Reunión de FEBS en 1969, siendo sede de la Secretaría de la organización, con Carlos Asensio como Secretario General de la reunión. Se contrataron algunas personas para ayudar en variadas tareas, y ¡se alquiló una copiadora!; alquilada, porque “Rank Xerox tiene estupendas máquinas para copiar, pero sería una tontería comprarlas” según un anuncio de la época, y ese alquiler hubo que financiarlo al margen de su uso en la reunión.

 

Una primicia fue el envío del libro de “Abstracts” antes del congreso. Sols insistía en que “el buen congresista se organiza considerando con atención previa los resúmenes de las sesiones”. Esto no era fácil de realizar cuando los libros de resúmenes se entregaban en el mostrador de recepción. Por ello los organizadores trabajaron intensamente para que el libro de resúmenes —unas cuatrocientas páginas— fuese enviado por correo postal certificado de forma que los inscritos pudieran recibirlo unas semanas antes del inicio de la reunión. Eso fue un logro del que la SEB podía sentirse orgullosa.

 

Era también muy importante que nada fallara durante las sesiones. Una seria preocupación del Comité Técnico, encabezado por Gertrudis de la Fuente, era la posible avería de proyectores de diapositivas en las sesiones (algo remoto para los modernos usuarios de PowerPoint). Como medida paliativa se habilitó un local con varios proyectores de repuesto cuya gestión durante las sesiones fue encargada a Juana María. En caso de problema un encargado de la proyección llevaba el aparato averiado a ese local y se cambiaba por uno operativo. Inmediatamente el técnico de mantenimiento del Instituto de Enzimología, Lorenzo Seguido, procuraba reparar la avería.

 

 

LA REUNIÓN

Finalmente, a la reunión asistieron algo más de dos mil participantes, entre ellos ocho Premios Nobel. Los asistentes recibieron, otra novedad, una bolsa de viaje que acompañó a muchos en sucesivas reuniones de FEBS (Figura 1), una reproducción del cartel del congreso realizado por Dalí (Figura 2) y un disco con músicas regionales (¡vinilo de 45 rpm!). Correos emitió un sello conmemorativo (Figura 2) que pudo adquirirse en el lugar de la reunión, la recién construida Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en la Ciudad Universitaria.

 

El gran número de asistentes hizo que la sesión de apertura se celebrase en un pabellón deportivo con amplia capacidad de público. La conferencia inaugural la pronunció Feodor Lynen que había recibido cinco años antes el Premio Nobel de Fisiología y Medicina.

 

Las sesiones incluyeron cuatro simposios, cinco coloquios y comunicaciones libres. Los temas tratados reflejaron tanto los temas más candentes en aquel momento, como aquellos en los que estaban particularmente implicados miembros de la SEB. Entre ellos podemos destacar: la estructura y función de los ribosomas, la regulación metabólica tanto a nivel del control de expresión génica como de modulación de la actividad enzimática, o la estructura y función de las membranas y la pared celular.

 

 

UNA NOVEDAD: LAS SESIONES DE PANELES

Una novedad fueron cuatro sesiones de paneles que se llamaron “Demonstration Sessions”, inspiradas en un modelo de la Biochemical Society iniciado en su reunión de Carshalton en 1967. A las personas cuya presentación se asignó a esta modalidad se les informaba de la superficie de que dispondrían con la indicación de que “podrían pinchar sus tarjetas antes del tiempo programado para la sesión”. Dada la novedad de estas presentaciones fue necesario nombrar “Coordinators” para orientar a los “panelistas” sobre el funcionamiento de las sesiones. En la primera sesión lo fueron Carlos Gancedo y Marcelo A. Dankert, del laboratorio de Leloir. El desconocimiento de cómo iban a ser las presentaciones hizo que gran parte de ellas se confeccionaran in situ, en previsión de lo cual había disponible una cantidad discrecional de papel y rotuladores. Para fijarlas en los paneles, se proporcionaban chinchetas y ¡un martillo!, todo ello colocado en cada panel en unas bandejitas de madera construidas al efecto (Figura 3). No todos los asignados a estas sesiones estuvieron contentos con esa decisión suponiendo que se les consideraba como “de segunda fila” con respecto a los presentadores de las sesiones de comunicaciones orales. Sin embargo, después de las sesiones, una gran mayoría reconoció su satisfacción con el nuevo sistema debido al grado de comunicación con el público, bastante mayor que el alcanzado en las comunicaciones tradicionales.

 

ACTIVIDADES PARALELAS

Se confeccionó también un “Programa socio-cultural” que incluyó una visita nocturna al Museo del Prado y un concierto sinfónico con la actuación de la concertista de castañuelas Lucero Tena. Hubo además un “Ladies program” para acompañantes.

 

EL RESULTADO. LAS PERSONAS

Después de la reunión se recibieron numerosas cartas con elogios sobre el contenido científico y la gran organización. Mencionamos algunos “…everything went like clock-work” J. Wyman; “…to congratulate you for organizing what many of us have considered one of the best meetings of its kind that we have ever attended” T.P. Singer; “Sin duda este ha sido el mejor congreso organizado por la FEBS hasta la fecha” A.C. Paladini; “ …in my mind, one of the best international congresses in Biochemistry I have attended” H.O. Halvorson; “The immense amount of work which you all must have put was clearly apparent in the smooth running of all the arrangements. The scientific content was very good indeed” S. P. Datta; “I have heard innumerable complimentary comments about the Madrid meeting ... Both from the scientific and social point of view it was a great success” H.A. Krebs. Y Ochoa escribió: “Podéis estar satisfechos. El Meeting fue un rotundo éxito”.

 

Detrás de ese éxito estuvo el trabajo dedicado de numerosas personas. No pudiendo mencionar a cada una de ellas, citemos como representantes de todas a Julio Rodríguez Villanueva, Presidente del Congreso y de FEBS, Carlos Asensio, Federico Mayor, David Vázquez, Alberto Sols, Gertrudis de la Fuente, Angel Santos Ruiz y a Severo Ochoa que apoyó desde Estados Unidos numerosas iniciativas de los organizadores. No se puede olvidar a las personas que formaron parte del equipo de trabajo “entre bastidores” responsables de tareas variadas, como ir al Ministerio de Asuntos Exteriores para gestionar visados para asistentes de países del “Telón de Acero” o franquear 20.000 cartas con el primer anuncio de la reunión para los miembros de todas las Sociedades de Bioquímica de Europa y científicos de otros países. Labor esta tan tediosa que María Angeles Argomániz, auxiliar de Carlos Asensio dedicada totalmente a la reunión, recuerda que “las cartas de Europa llevaban nueve pesetas de sellos y uno de los días, tras ya muchos de estar pegando sellos, me di cuenta que estaba poniendo un sello de diez pesetas y a su izquierda uno de una peseta ... Estaba tan cansada que lo estaba tratando ¡cómo si fuesen números romanos!”. Y otra persona recordaba que de tanto meter folletos en sobres, una noche se encontró sentada en la cama mientras en sueños seguía haciendo aquellos movimientos. Sirva el agradecido recuerdo a María A. Argomániz como reconocimiento a todas esas personas cuya labor, usualmente ignorada en los discursos, es fundamental para el éxito en numerosas empresas.

 

QUÉ PODEMOS APRENDER AL RECORDAR

Muchos acontecimientos desaparecerán de la memoria cuando lo hagan las personas que los protagonizaron. Y así sucederá también con los sucesos de aquella 6a Reunión de FEBS. Pero algunas enseñanzas pueden quedar y ser útiles para los que vienen detrás. Una de ellas es que el esfuerzo de algunos idealistas beneficia al conjunto, aún a aquellos indiferentes al interés general. Las personas que lucharon por esa reunión nos beneficiaron, no solo en aquel momento sino después, a todos los bioquímicos españoles. La generosidad con su tiempo, la cooperación en el esfuerzo común, el amor del trabajo bien hecho, merecen nuestra gratitud, admiración y el compromiso de intentar imitarles.

 

La otra enseñanza es que las ideas políticas de los científicos no deben interferir, a nivel institucional, con la comunicación entre ellos. La Royal Society dio un gran ejemplo en este sentido durante las dos guerras mundiales manteniendo como miembros a científicos de países enemigos. Otro plano es el personal, en el que cada uno es libre de adoptar la posición que crea conveniente, como hacía Madame Curie quien, después de la primera Guerra mundial, ante la visita de científicos alemanes se informaba de si habían firmado el “Manifiesto de los 93” apoyando las acciones bélicas alemanas y los recibía actuando en consecuencia con aquella postura.

 

En una Europa en la que las particularidades excluyentes amenazan una unión difícilmente lograda, la actitud responsable de las Sociedades constituyentes de FEBS en un momento político delicado es una guía para orientarse.

 

AGRADECIMIENTOS

A John Mowbray por la información sobre el inicio del uso de pósteres en la Biochemical Society, a María Ángeles Argomániz, que trabajó “entre bastidores”, por compartir recuerdos y a Isabel Perdiguero por la búsqueda del Programa de actividades paralelas.

 

PARA LEER MÁS

Asensio C. Sexto Congreso de la Federación Europea de Sociedades de Bioquímica. Arbor 280,100-110 (1969).

BOEs de 24 de Enero y de 22 de Marzo (1969).

FEBS Undaunted. Nature 221,724-725 (1969).

Hemeroteca de La Vanguardia. http://hemeroteca.lavanguardia.com/ edition.html

Hemeroteca de ABC. http://hemeroteca.abc.es/

Hay menciones a la 6a Reunión de FEBS, con distinto detalle, en:

Santesmases MJ, Muñoz E. Establecimiento de la bioquímica y de la biología molecular en España. Centro de Estudios Ramón Areces S.A. (1997).

Gancedo C. “La Sociedad Española de Bioquímica: desde los inicios en el CIB a la posición actual. Una visión personal”. En “Los cincuenta años del Centro de Investigaciones Biológicas, su impacto en el desarrollo de las Ciencias Biológicas en España”. (V. Larraga coordinador). Editorial Centro de Estudios Ramón Areces S.A., (2008).

 

 

 

 


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