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Revista: 50 AÑOS DEL CONGRESO FEBS EN MADRID 1969-2019


Madrid regreso al futuro. ¿Quo vadis FEBS?

Una diferencia importante, es que la FEBS prácticamente siempre se ha basado en el trabajo de los científicos escogidos que prestan servicios en sus diferentes comités y grupos de trabajo, en lugar de funcionarios asalariados; es decir, una organización de científicos que trabaja para científicos.

  • Israel Pecht

  • Departamento de Inmunología The Weizmann Institute of Science Rehovot, Israel

Fue este mi primer contacto con las actividades de FEBS. Durante mi último año de investigador posdoctoral en el laboratorio de Manfred Eigen del Instituto de Física y Química Max Planck en Göttingen, Alemania Occidental, me registré como participante en el Congreso de FEBS de 1969 en Madrid, (formalmente ha sido llamada la “6ª reunión de FEBS”). Era muy tentador y yo tenía un gran interés en participar en lo que iba a ser mi primera experiencia en un congreso internacional. Sin embargo, ya había pasado el tiempo de mi estadía posdoctoral y me estaban esperando en el Instituto Weizmann, por lo que finalmente tuve que renunciar a ir a Madrid. A pesar de ello, participé en las discusiones bastante serias y prolongadas que tuvimos en el laboratorio de Göttingen sobre el congreso. Aún están vívidos en mi memoria los argumentos que se plantearon sobre si debíamos participar o no en ese congreso. El régimen de Franco tenía todavía dominada a España y la cuestión era si el participar en este evento era señal de apoyo al gobierno fascista o, por el contrario, debíamos acudir al congreso de Madrid para expresar nuestro apoyo a la comunidad científica local. Mi opinión fue, según lo indicado al inscribirme en el congreso, que estar en Madrid con nuestros colegas locales significaba un apoyo para ellos, no para el régimen bajo el cual vivían.

 

La inscripción en este congreso fue mi primera implicación en una organización científica europea como FEBS, que se convirtió con el paso de los años en una participación bastante significativa: primero como miembro del Comité de Becas FEBS y más tarde como su presidente. En 2006 fui elegido, y ocupé el cargo durante casi una década como secretario general de FEBS, una posición pro bono en el Comité Ejecutivo de la FEBS desempeñando un papel central de liderazgo en la organización.

 

¿Por qué me interesé en FEBS? para un joven posdoctoral israelí, que investigaba en la Alemania occidental de la segunda mitad del siglo XX, era importante el apoyo que FEBS ofrecía a los jóvenes, un tema que tiene también peso en la actualidad. Entonces y ahora, FEBS consideraba un objetivo principal, casi su principal razón de ser, facilitar el acceso y promover la implicación de las jóvenes generaciones europeas en las ciencias moleculares de la vida.

 

Al ser elegido como secretario general de FEBS envié un mensaje a todas las sociedades constituyentes en las que expresaba mi opinión de que “FEBS es una Federación de todos sus miembros individuales, operada por ellos y actuando para ellos. Esto significa que FEBS ha de ser mucho más activa al nivel individual de los bioquímicos y biólogos moleculares que pertenecen a sus sociedades constituyentes:

 

  • Esto significa que el liderazgo y las actividades de FEBS han de ser conocidas por y estar abiertas a todos sus miembros, ya desde el estudiante que comienza sus estudios de bioquímica, y en todas las sociedades constituyentes

 

  • Esto significa ayudar y promover la enseñanza y la investigación de la bioquímica en un ámbito verdaderamente paneuropeo.

 

  • Esto significa hacer que Europa sea el líder mundial en Bioquímica y Biología Molecular”.

 

A continuación deseo revisar brevemente, a la luz de lo anteriormente expuesto, algunos de los principales logros de FEBS, en cierta medida sus dificultades actuales, y plantear posibles ideas para el futuro.

 

 

De manera significativa e interesante, dos importantes roof-organizations en bioquímica y biología molecular nacieron a principios de los años sesenta del último siglo: FEBS y EMBO (acrónimo en inglés de Organización Europea de Biología Molecular). Aunque difieren en muchos aspectos, el nacimiento de ambas fue principalmente el resultado de iniciativas personales de destacados científicos de toda Europa, donde sus comunidades científicas luchaban para tratar de superar los daños de la Segunda Guerra Mundial. Al examinar las características de estas dos organizaciones, se observa una gran similitud: EMBO se describe como una organización de miembros elegidos en base a sus logros de investigación que apoyan a investigadores de talento en todas las etapas de sus carreras, estimulan el intercambio de información científica y ayudan a construir un entorno de investigación europeo donde los científicos puedan lograr sus mejores resultados. FEBS también tiene como objetivo promover y apoyar la investigación y la formación en ciencias moleculares de la vida a través del amplio rango de sus actividades. Así, mientras los objetivos parecen idénticos, las diferencias son evidentes, primero en sus estructuras; mientras que el primero está formado por investigadores líderes electos, el segundo se basa en la membresía voluntaria de las sociedades científicas nacionales; por lo tanto, indirectamente, de todos sus miembros a nivel individual. De ahí que FEBS sea una organización de abajo hacia arriba; es decir, de base, que incluye científicos establecidos y estudiantes, mientras que EMBO se esfuerza por obtener el estatus de una academia europea internacional.

 

Otra diferencia fundamental también se da en la forma en que estas organizaciones son apoyadas; EMBO está generosamente financiada por un grupo de gobiernos europeos, mientras que FEBS opera con sus propios ingresos modestos, principalmente de las publicaciones que posee (el último hecho es actualmente un tema de gran preocupación por su futuro, en vista de los cambios drásticos causados por la política de acceso abierto). Una diferencia importante adicional es que la FEBS prácticamente siempre se ha basado en el trabajo de los científicos escogidos que prestan servicios en sus diferentes comités y grupos de trabajo en lugar de funcionarios asalariados; es decir, una organización de científicos que trabaja para científicos.

 

Sin embargo, la marcada similitud en los objetivos y actividades declarados por ambas organizaciones son una llamada a la cooperación. Mirando hacia atrás a lo largo de las cinco décadas de su existencia parece que, lamentablemente, la cooperación ha sido bastante limitada. Por lo tanto, es oportuno hacer aquí un breve repaso de algunas de las actividades que FEBS ha realizado en este periodo y, lo que es más importante, mirar hacia adelante y considerar los desafíos del futuro en la línea de una posible unión, una colaboración más efectiva con EMBO y otras organizaciones. De manera similar, siendo FEBS la mayor roof-organization de entre las sociedades europeas de ciencias moleculares de la vida, es apropiado plantearse y probar nuevas vías para desarrollar de forma más efectiva actividades conjuntas con otras organizaciones europeas homólogas. Naturalmente, habría diferencias importantes en la escala de estas futuras colaboraciones en función de los presupuestos disponibles.

 

Entre las diferentes actividades de FEBS, su mayor inversión anual ha sido regularmente el programa de Becas. Habiendo sido miembro y presidente del Comité responsable de este programa, estaba convencido de su importancia y de acuerdo con el grado de apoyo que obtuvo. Las críticas siempre estuvieron presentes, en particular considerando el número relativamente pequeño de Becas de larga duración que FEBS otorga anualmente, ya que son costosas y demandan una gran inversión de tiempo en la evaluación de un número relativamente grande de solicitudes. La crítica fue (y sigue siendo) amplificada regularmente por el hecho de que otras organizaciones en Europa ofrecen un número mucho mayor de becas. Mi experiencia adquirida durante el último medio siglo es que esta actividad de FEBS se ha justificado plenamente. Como demuestran la altísima y constante calidad de los galardonados y la enorme demanda que estas becas reciben año tras año. A todo lo dicho se añaden otros elementos de este programa, como son las Becas de corta duración, que siempre han tenido una gran demanda y un impacto crucial en la movilidad y las colaboraciones a lo largo de todo el continente, especialmente en tiempos de fragmentación política. Por lo tanto, mirando hacia adelante, este programa merece tanto apoyo como lo ha tenido en el pasado.

 

 

Otra actividad importante y también costosa son los Cursos Avanzados FEBS. Una vez más, la cuestión habitualmente planteada fue la relación inversión/impacto de este programa en comparación con el ofrecido por organizaciones competidoras que tienen mayores recursos. En mi opinión, merece la pena reconsiderar esta actividad con el objetivo de concentrarse en tipos de cursos más singulares y, quizás, colaboraciones más efectivas con otras roof-organizations europeas en ciencias de la vida. Específicamente, para los cursos prácticos, de hecho es el momento oportuno de cerrar una colaboración formal con EMBL (European Molecular Biology Laboratory) que puede ofrecer unas instalaciones excepcionales.

 

La actividad de FEBS que también está dirigida principalmente a la generación más joven es su congreso anual. Con la experiencia que he adquirido personalmente en las últimas décadas, el congreso es un éxito continuo que reúne a cerca de dos mil participantes año tras año. Esta actividad también ha sido objeto de críticas y debate, principalmente por ser demasiado diverso en sus temas. Sin embargo, el objetivo mismo de estos encuentros siempre ha sido dirigirse a los jóvenes, ofreciéndoles los últimos avances en investigación para ayudarles a elegir su propia carrera en la ciencia. Este congreso anual demanda más atención y pensamiento creativo para que pueda incrementar aún más su importancia e impacto en el futuro. Supongo que la razón principal de su éxito radica en su propia naturaleza; es decir, en ser una iniciativa de una de las sociedades nacionales constituyentes de la FEBS que considera que el congreso representa a ambas, siendo una oportunidad de presentar sus propios logros científicos combinada con un evento de orgullo nacional para los colegas anfitriones en un festival de ciencia. Estos factores han sido clave para el éxito casi continuo de estos congresos, como reuniones científicas y como experiencias personales. Es interesante anotar que el congreso de París de 2014, que celebró el 50 aniversario de FEBS, se organizó conjuntamente con EMBO, que también celebraba su 50 aniversario, y tuvo un gran éxito. Desafortunadamente, este congreso fue el único realizado conjuntamente con otro organismo europeo. Los congresos conjuntos organizados con IUB (antecedente de la IUBMB) en Jerusalén (1991) y Birmingham (2000), así como con IUBMB en Budapest (2005) fueron exitosos. Más aun, la colaboración IUBMBPABMB en Sevilla (2012) fue absolutamente excepcional, con la asistencia de un gran número de jóvenes de fuera de Europa, principalmente de América. El próximo congreso conjunto IUBMB-PABMB en 2021 en Lisboa promete ser otro importante encuentro internacional. Aún así, para aumentar el impacto, el alcance y el éxito de nuestros congresos anuales necesitamos nuevas iniciativas. Por ejemplo, la diversificación cada vez mayor de las ciencias moleculares de la vida requiere que FEBS se plantee establecer contacto con roof-organizations europeas hermanas, desde inmunólogos (EFIS) o neurocientíficos (FENS) hasta biólogos del desarrollo (EDBO). Dicha iniciativa podría aumentar notablemente la calidad, el alcance y el número de participantes, y podría realizarse en un formato flexible que aborde los intereses y las necesidades de las organizaciones que se unen.

 

Comenzando el siglo XXI tuvieron lugar en Europa importantes cambios políticos por lo que las discusiones en el Consejo de FEBS concluyeron que se debían desarrollar nuevas actividades para abordar cuestiones relacionadas con ciencia y sociedad, primariamente las derivadas de los problemas a los que se enfrentaba la bioquímica en los países del este y centroeuropeos. Los problemas causados por la falta de recursos financieros de los gobiernos y la continua migración de bioquímicos altamente cualificados a los laboratorios de Europa occidental y Estados Unidos, se vieron agravados por la disminución del nivel educativo y el pobre acceso a la información científica. Esto llevó a la formación del “Grupo de trabajo sobre Asistencia a Europa central y oriental” (WOGCEE), que luego se transformó en el “Grupo de trabajo FEBS para la Integración” (WGI). Paralelamente, el Consejo inició otras dos actividades que respondían a las crecientes necesidades; concretamente, las “Carreras de jóvenes científicos” y el “Papel de las mujeres en la ciencia”. De estas cuatro nuevas actividades FEBS, principalmente dos han evolucionado y se han ampliado durante mi permanencia como Secretario General: las de “Educación en Bioquímica y Biología Molecular” y el “Grupo de Trabajo sobre Integración” (WGI).

 

 

Ambas fueron establecidos, como ya se ha explicado, por las llamadas iniciativas “de abajo hacia arriba” y han sido muy exitosas y efectivas. En la primera, que comenzó en 2001, fue clave la entrega, energía y creatividad únicas de Gül Güner Akdogan, quien asumió esta responsabilidad por el fallecimiento prematuro de Ed Wood. Durante su mandato, la actividad ha alcanzado una dimensión y un impacto excepcionales que ha provocado cambios notables en la forma en la que se enseña la bioquímica en toda Europa y más allá.

 

La creación del WGI y su actividad fueron fruto directo de la clara y aguda necesidad de ayudar a las comunidades de bioquímicos y biólogos moleculares en aquellas zonas de Europa donde había problemas graves por razones económicas y políticas. Las actividades iniciales, lideradas por su primer presidente, Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la UNESCO, se centraron en informar y educar a la sociedad y a los políticos sobre los últimos avances científicos. Siendo el objetivo final facilitar el desarrollo de una mentalidad en la que la investigación y la formación científica ocuparan un papel central en la sociedad. Sin embargo, el enfoque ha cambiado en etapas posteriores a partir de la incorporación al WGI de científicos de estos países. 

 

El difunto Mathias Sprinzl, que era nativo de Eslovaquia, donde creció y recibió parte de su educación, dedicó mucho tiempo y reflexión para elaborar una serie de acciones que mejorasen la situación. En los últimos años, el número de países con sociedades constituyentes de FEBS que necesitan atención del WGI ha disminuido notablemente, pero todavía hay comunidades científicas en Europa central y oriental que requieren su ayuda urgente. En primer lugar, ayuda para establecer sus sociedades y, a continuación, ayuda para garantizar el acceso de todos sus miembros a bibliografía actualizada y a otras formas de comunicación e investigación avanzadas.

 

Elementos clave de FEBS, como son su gobernanza por parte del Comité Ejecutivo, sus publicaciones y finanzas, también han sufrido cambios importantes desde el comienzo del nuevo milenio. Durante la reunión del Consejo en 2006 se decidió establecer un nuevo Grupo de Trabajo FEBS para abordar la estructura futura de la institución con los siguientes miembros: I. Pecht, L. Fesüs, E .Boye, I. Mowbray y J. Celis. El principal fruto del trabajo de este grupo han sido los nuevos Estatutos de FEBS. Más tarde, el estado legal de FEBS se reajusto para cumplir los requisitos y tener el estatus de organización benéfica en el Reino Unido. El tema crucial de nuestras revistas y la muy relacionada situación financiera también han tenido una importante evolución y han sido manejados de forma cuidadosa y cercana por los comités respectivos. Todo esto va mucho más allá del alcance de esta breve revisión y será necesario documentarlo detalladamente en el futuro próximo, aunque tan solo sea para preservar la historia de FEBS. Quiero mencionar un último punto que merece ser la nota final, estoy muy orgulloso de que el órgano rector de FEBS, su Comité Ejecutivo, tenga hoy un número igual de mujeres que de hombres, muy lejos de los días en los que no había ninguna una mujer en él.

 

 

 


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