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Gottfried (Jeff) Schatz

El pasado mes de octubre, tras la muerte de Gottfried Schatz (18 agosto 1936–1 de octubre 2015) hemos perdido a un gran bioquímico y biólogo molecular, y a un defensor de la ciencia en política, sociedad y educación. Un humanista.

  • Ramón Serrano

  • Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas Universidad Politécnica de Valencia-CSIC Valencia

C

on el reciente fallecimiento de Jeff Schatz no solamente hemos perdido un gran bioquímico-biólogo molecular sino también un gran defensor de la ciencia en política, sociedad y educación. Además era un gran músico, intelectual y humanista, con un agudo humor y un sentido crítico dirigido sobre todo contra el obsoleto sistema científico universitario europeo (comparado con Estados Unidos). Ello hace que pudiéramos considerarlo como un científico-profesor universitario «antisistema».

Nacido en Strem, Austria, estudió y se doctoró en la Universidad de Graz (1961), realizando un primerpostdoc en la Universidad de Viena con Hans Tuppy, donde demostró por vez primera que las mitocondrias contenían DNA. Marchó luego a Estados Unidos, a la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), donde de 1968 a 1973 fue Associate Professor (nada que ver con el «profesor asociado» español) en el macrogrupo de Efraim Racker (que ocupaba el famoso Wing Hall), estudiando el mecanismo de la fosforilación oxidativa mitocondrial. En 1973 volvió a Europa como Full Professor (catedrático de los antiguos, no los degradados de ahora en España) en el Biozentrum de la Universidad de Basilea, Suiza. Allí trabajó en el sistema de transporte de proteínas mitocondriales sintetizadas en el citoplasma a través de las membranas de este organelo. 

Se retiró de la investigación en el año 2000, después de haber publicado 231 artículos científicos, y se dedicó a escribir su autobiografía, una novela titulada Posdoc y ensayos que publicaba en la revista FEBS Letters como Jeff`s View y que no tienen desperdicio. 

Estos últimos pueden conseguirse en la direcciónwww.febsletters.org/content/jviews; hay que destacar «How (not) to give a seminar», «Five easy steps to get rid of your lab» and «Euro-Blues» (sobre la desastrosa carrera científica de los jóvenes en Europa).

Conocí a Jeff por vez primera en el laboratorio de Efraim Racker en Cornell y lo más sorprendente para mí entonces fue que, cuando Jeff terminaba su curso de Bioquímica, los estudiantes lo vitoreaban durante largos minutos, entusiasmados por su docencia, su humor y su humanidad.

Más tarde recuerdo cómo en una Gordon Conference enseñó una diapositiva de un Western con un carril que contenía dos bandas. Una dijo que era la importante y la otra una impureza que no había quitado para dar un sentido de realidad. 

«Cuando Jeff terminaba su curso de Bioquímica, los estudiantes lo vitoreaban durante largos minutos, entusiasmados por su docencia, su humor y su humanidad.»

Daba unas conferencias tan entusiastas, divertidas y amenas que un clásico profesor alemán, de los que debía poner a dormir a sus estudiantes durante las clases, me dijo: «Schatz no es un científico, es un actor de cine». Su faceta musical la descubrí en un acto de homenaje a Efraim Racker, en donde las estrellas fueron Severo Ochoa (gran amigo de Racker y que dio un extraordinario discurso) y Jeff Schatz, que ofreció un magnífico concierto de violín.

Si Jeff Schatz supiera cómo funciona el sistema universitario español, donde prácticamente no hay movilidad entre universidades y las plazas se asignan por riguroso orden de cola en los departamentos, creo que no podría descansar en paz y vendría a cambiar nuestro sistema por el bien de la ciencia y de los jóvenes científicos. No esperemos ese milagro e intentemos hacer los cambios nosotros mismos a la luz de los pensamientos de Jeff Schatz.


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