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La ciencia a través de lo cotidiano

Un científico en el supermercado. Un viaje por la ciencia de las pequeñas cosas

José Manuel López Nicolás

Editorial Planeta

Barcelona (2019)

320 p.

  • J. M. Mulet

  • Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas Universidad Politécnica de Valencia-CSIC

José Manuel López Nicolás, catedrático de bioquímica y biología molecular de la Universidad de Murcia y vicerrector de Transferencia y Divulgación Científica en esta misma universidad, se ha convertido en uno de los nombres más reconocibles de la divulgación científica en castellano de los últimos años. Desde su multipremiado blog “Scientia”, así como en sus numerosas charlas, conferencias, intervenciones y colaboraciones en diferentes medios de comunicación se ha especializado, entre otros temas, en hablar de la ciencia en la vida cotidiana y de denunciar los engaños y la pseudociencia presente en la publicidad de determinados productos, ya sean de alimentación, cosméticos o farmacéuticos. Una actividad tan prolífica no podía escapar del influjo del mundo editorial donde ha irrumpido con bastante impacto.

 

 

Un científico en el supermercado supone su cuarto libro después de Alimentos para el siglo XXI; Vamos a comprar mentiras y Reacciones cotidianas. La química de nuestros días. La primera sensación que transmite el libro que nos ocupa es lo cómodo que se ha sentido el autor a la hora de escribir. La narrativa está estructurada en forma de diálogo con diferentes personajes de su familia u otros protagonistas reales, cuyos nombres se omiten, pero son fácilmente reconocibles, y se desarrolla en localizaciones conocidas por el autor como su casa de veraneo en la Dehesa de Campoamor o el supermercado donde compra normalmente. Pinta tu aldea y serás universal, o como diría un coach, nos hace una descripción de sus zonas de confort. Cada capítulo supone un diálogo con alguna persona, ya sea su hija, su madre, su grupo de investigación o algún cantante o actriz conocida en la que va desgranando explicaciones de diferentes aspectos científicos relacionados con la vida cotidiana. Lo primero que hay que notar es que tanto el título como la portada parecen indicar que el libro se va a centrar en aspectos alimentarios y no es el caso. Títulos alternativos como “un científico en el polideportivo”, “un científico en el campo” o un “científico en la farmacia” habrían sido igualmente válidos ya que todos estos temas se incluyen en diferentes partes del libro. Quizás el título más adecuado hubiera sido “Un científico en el hipermercado” o “Un científico en unos grandes almacenes” o “Un científico en el centro comercial” para poder englobar la variedad de temas tratados. Como acabo de dejar entrever, el libro no habla solo de aspectos bioquímicos, sino que se atreve con todas las áreas de la ciencia amenizando cada explicación con anécdotas y datos históricos; así en un capítulo se puede empezar hablando de física nuclear y acabar hablando de botánica o empezar por las matemáticas y acabar con la química. En algunos momentos del libro, aparecen algunos cuadros explicativos que amplían la información del tema que se está tratando o que ofrecen interesantes datos adicionales que encontrarían difícil encaje en la estructura de diálogo

 

El libro tiene una gran vocación divulgativa y está dirigido al gran público, a todos los tipos de público. Una persona sin formación científica encontrará explicaciones amenas y temas en los que se sentirá fácilmente identificada porque, a fin de cuentas, todos vamos al supermercado o a la farmacia. Una persona con formación científica quizás le resulten familiares algunas de las explicaciones, sin embargo, el abanico es tan amplio, que seguro que encuentra algún tema que le sorprenda o en el que antes nunca había reparado. Si tengo que elegir, mi favorito es el capítulo en el que a partir de una picadura de mosquito nos presenta a todo su amplio y variado equipo de investigación y como un mismo problema se puede abordar desde diferentes disciplinas para tratar de dar una solución. En estos tiempos donde en cualquier proyecto que solicitemos se valora la multidisciplinariedad y difusión de los resultados aquí tenemos un buen ejemplo de cómo un artículo de investigación puede acabar convertido en un capítulo de un libro enfocado al gran público. 

 

En definitiva, no sirve de nada quejarse de que los políticos no hacen caso a los científicos y siempre nos están recortando la financiación. si el gran público está muy alejado de la realidad de la investigación científica y, sobre todo, de los beneficios que aporta a su vida. Un libro como este (que en el momento de escribir estas líneas ya lleva cuatro ediciones) es un gran ejemplo de que los científicos deberíamos hacer el esfuerzo de acercar la ciencia al gran público y hacer que la gente sienta la ciencia como parte de su día a día. Necesitamos tener a la opinión pública de nuestro lado y la mejor forma es facilitar que entiendan el papel que tiene la ciencia en su vida. Sin ciencia no hay futuro, y el futuro de la ciencia nos va en ganarnos al público.


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